Tensión en los círculos de poder en Marruecos por la posibilidad de establecer relaciones diplomáticas con Israel

La relación de los principales bloques de poder en Rabat no pasa por su mejor momento debido a la creciente tensión por la posibilidad de que Marruecos establezca relaciones diplomáticas convencionales con el Estado sionista, Israel, especialmente con la próxima visita de Jared Kushner, artífice del ‘Acuerdo del Siglo’.

De esta forma, el rey Mohamed VI, su consejero, de religión judía, Andry Azoulay y el principal partido político monárquico, Asala wa Muasara, lideran la corriente favorable a que Marruecos deje de tener relaciones encubiertas con Israel y pase a entablar relaciones diplomáticas normales.

En el bando opuesto, el partido del Gobierno y principal fuerza política islamista, Justicia y Desarrollo, liderado por el primer ministro, Saddine Eloutmani, oponen la idea y la califican de “líneas rojas para el partido”, tal y como se afirmó en la apertura del Congreso Nacional de las Juventudes Islamistas, celebrado en el día de ayer.

La discrepancia entre ambos bandos es palpable y empieza a dificultar la gobernabilidad del país. Justicia y Desarrollo, por su parte, confía en que El Majzen no desafiará a las masas islamistas, especialmente en un momento caracterizado por las dificultades socioeconómicas generadas por la nefasta gestión pública y por la pandemia del Coronavirus.

En este sentido, el primer ministro, Saddine Eloutmani, no ocultó sus intenciones al respecto y se abstuvo de la recepción oficial ofrecida por Mohamed VI y su príncipe heredero para el asesor personal y yerno de Trump, Jared Kushner, que llegó a Rabat en mayo de 2019, para facilitar la idea del reconocimiento.

Los seguidores de la política marroquí interpretan el gesto de Eloutmani y sus declaraciones recientes en el marco del pulso mantenido con el círculo más monárquico del poder en Marruecos.

Recientemente, múltiples publicaciones de prestigio pronosticaron que Marruecos será el siguiente país árabe, después de Emiratos, en oficializar sus lazos con Israel.

Otros analistas vinculan la decisión con que Marruecos ofrezca sus relaciones con Israel a cambio de que EEUU reconozca su soberanía sobre el Sahara Occidental.

No obstante, el establecimiento de relaciones entre Marruecos e Israel, dependerá en gran medida en el ganador de los dos bloques de poder enfrentados por el enfoque hacia Israel.