Aniversario del Martirio de Mahfud Ali Beiba: fidelidad y renovación del compromiso para superar los retos

El Mártir Mahfud Ali Beiba.

El Décimo Aniversario del Martirio de Mahfud Ali Beiba es una ocasión para recordar a quien auspició la organización de las primeras células en El Aaiun ocupado, constituyendo, de esta forma, la primera agrupación que dinamitó la cinta que transportaba el fosfato saharaui. Pese de la persecución española de Mahfud después del citado ataque, coronó su evolución con la membresía del Frente Polisario, como dirigente, organizador y regidor.

Mahfud Ali Beiba, quien encabezaba la delegación saharaui negociadora con España, ha sido elegido secretario general provisional del Polisario después del martirio del fundador del la Revolución del 20 de Mayo, El Uali Mustafá.

Mahfud Ali Beiba jugó un rol determinante en la fundación y organización de la administración nacional saharaui; en la construcción institucional; y en la sensibilización, dejando huellas imborrables en la epopeya saharaui.

En lo relativo al proceso de paz, Mahfud Ali Bieba, presidió los negociadores saharauis en el proceso dirigido por el ex secretario de estado estadounidense, Baker, en Lisboa, Huston 1997, Berlín 2000. Asimismo, las negociaciones indirectas facilitadas por Ross.

La descomunal presencia de delegaciones nacionales e internacionales a los actos fúnebres después de su martirio, constituyen un reflejo de su peso en el proyecto nacional saharaui.

El Décimo Aniversario del Martirio de Mahfud Ali Beiba, de esta manera, se celebra en condiciones caracterizadas por múltiples desafíos como los retos securitarios y la creciente competición entre las principales potencias por los recursos naturales de Libia y Sahel.

A ello se suma el fracaso de Naciones Unidas en el nombramiento de un enviado personal, como forma de presión contra los saharauis y en clara complicidad con el ocupante marroquí.

Se celebra el Aniversario en medio de una presión económica asfixiante y en creciente represión de Marruecos, cuya violación del derecho internacional agrava aun más el sufrimiento del pueblo saharaui.

Los difíciles indicadores, no obstante, se compensan con la resistencia sin parangón del pueblo saharaui, la firme posición del aliado y la contundencia del apoyo africano a la justa causa saharaui.

La superación de los reveses aludidos previamente, solo sería posible con la unidad tanto en el pensamiento como en la acción; la aplicación del Plan de Acción Nacional y las resoluciones del 15 Congreso del Polisario.

Los retos actuales y la situación del dossier hacen que la dirigencia, cuadros y élites intelectuales sean a la altura de la conciencia política requerida. Apostar por las acciones en detrimento de la rivalidad, la división y los debates vacíos en los espacios virtuales.

Finalmente, el mejor homenaje del mártir de la causa nacional es abogar por la unidad nacional, la consolidación de los principios del Polisario y el trabajo común.