Ramón Liaño: “Rabat se empeña en retrasar sine die el referéndum y obstaculiza la acción de la Minurso”

El analista de la División de Cooperación de Estudios de Seguridad y Defensa del Ministerio de Defensa español, Ramón Liaño, en un análisis sobre Marruecos desde el punto de vista estratégico, concluye que “Rabat se empeña en retrasar sine die el referéndum y obstaculiza la acción de la Minurso”.

En este sentido, el alto cargo militar español, en cuanto al conflicto del Sahara Occidental, afirma que “Rabat no parece ceder ni un milímetro en su propuesta de 2007 que dotaría de una amplia autonomía a la región, aunque sin renunciar a la plena soberanía marroquí sobre el territorio”.

De esta forma, “Rabat se empeña en retrasar sine die el referéndum y obstaculiza la acción de la Minurso lo que, unido a la falta de interés efectivo de la comunidad internacional, condena al fracaso una posible solución pacífica”.

Por lo cual, “la cuestión del Sahara preside la acción diplomática alauí y constituye su más importante quebradero de cabeza”, afirma el experto en asuntos estratégicos al abordar los desafíos que limitan la acción de Marruecos.

Para Ramón Liaño, el inmovilismo marroquí se enfrenta con la firme demanda del Frente Polisario de que el pueblo saharaui ejerza su derecho a la autodeterminación, e incluso, su dirigencia, desde el 15 Congreso, expresa con más frecuencia la posibilidad de retornar a las armas.

En cuanto a las relaciones de Marruecos con España, Ramón Liaño, concreta que “a los frentes abiertos, Rabat suma ahora su reciente solicitud ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental, de ampliar hasta las 350 millas náuticas su ZEE en la fachada atlántica, probablemente buscando ejercer el control efectivo de importantes yacimientos submarinos de hidrocarburos y minerales”.

“La reclamación marroquí supondría un nuevo punto de fricción con España al entrar en conflicto con una reclamación española previa sobre la ZEE del archipiélago canario”, dice el militar, antes de subrayar que las reivindicaciones de Marruecos incluyen “la ZEE del Sáhara Occidental”.

Respecto a sus relaciones con Mauritania, el analista concreta que Marruecos no ve con satisfacción la posición mauritana sobre el conflicto del Sahara Occidental, en referencia al reconocimiento de Mauritania de la RASD y su adopción de una política que contribuye a la solución conforme a la legalidad en vez de su tradicional “neutralidad”.

Por último, el militar español, al abordar la creciente adquisición de armamento por parte de Marruecos, destaca que el país magrebí “mantiene unas amplias relaciones con Francia, con la que mantiene importantes programas de armamento, sobre todo en el ámbito naval”.

Finalmente, en España, están creciendo las voces que defienden que la seguridad del país ibérico está relacionada con la constitución de un Estado saharaui independiente y el respeto del derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui.

Ello se debe, principalmente, a que pese del elevado gasto de Marruecos para comprar grupos de presión y armamento para afianzar su ilegal ocupación del Sahara Occidental, en detrimento de sus problemas socioeconómicos internos, no se pudo doblegar la voluntad del pueblo saharaui.

De esta manera, desde múltiples comunidades académicas y de estudios estratégicos, se reclama que España tenga su propia política exterior hacia el Sahara Occidental, el Norte de África y el Sahel.