El poder blando y la importancia de la cultura como arma de lucha

Desde el inicio del conflicto del movimiento nacionalista saharaui con Marruecos, la batalla ha cambiado de escenario en función de las condiciones. Los primeros 16 años, del 1975 al 1991, se libraron en lo bélico y en los que el Frente Polisario demostró una impresionante capacidad de hacer daño a su enemigo, Marruecos, a pesar de los enormes respaldos que tenía en aquel entonces: pérdidas humanas (muertos y presos de guerra), material de guerra, etcétera.

Después del cese del fuego y el prolongado proceso de paz, las partes entraron en una nueva fase, la del combate, en muchas veces, mediante el poder blando, o, mejor dicho, dañar al adversario sin que suenan las alarmas de los guardianes del alto el fuego (Naciones Unidas y su misión).

Por lo dicho, es de suma importancia promocionar la cultura saharaui y destapar los métodos de Marruecos para aniquilarla, como se refleja en su eliminación de los apellidos saharauis, la poesía y la herencia cultural en general. Los saharauis tienen la oportunidad de apoyar a una importante generación de escritores y especialistas en el ámbito de la creación cultural. 

La producción de una cultura que reivindique la identidad saharaui es esencial en la actual fase de combate. Novelas, libros de poesía, prosa, documentales, etcétera pueden tener importante efecto en los tiempos de ni paz ni guerra.