El Majzen intenta controlar la Comisión Islámica de España

Después del fallecimiento de su ex presidente, Riay Tatary, y la elección de su sucesor Ayman Adlbi, El Majzen activa sus voces en las comunidades islámicas para tumbar al nuevo presidente y sustituirlo por un marroquí.

A pesar del talento y la contribución del nuevo presidente a las comunidades islámicas de España en cuanto a la asistencia social, y su creación del Método Andalusí para Aprender el Árabe, el régimen marroquí no se conforma con el nuevo nombramiento.

Un ejemplo de las voces marroquíes opositoras al médico sirio es Said Ratbi, miembro de la ejecutiva de la Comisión Islámica de España, quien afirma que los musulmanes orientales en la entidad son los que “poseen el poder y el dinero”.

Por su parte, el otro marroquí, Mounir Benjalloun, presidente de la federación Española de Entidades Religiosas Islámicas, afirma que tanto Tatary como su sucesor no han dado frutos a las comunidades islámicas de España.

Investigaciones periodísticas afirman que las voces marroquíes que lideran la oposición contra las nuevas autoridades de la Comisión Islámica de España tienen relaciones directas con el Ministerio de Asuntos Religiosos marroquí, y el partido político que gobierna Marruecos, Justicia y Desarrollo.

Por último, uno de los métodos más conocidos de Marruecos para controlar su diáspora es mediante las instituciones religiosas que cuentan con elevado número de afiliados.