El arte de la maniobra: el Covid-19 y el trafico de las drogas

Un país como Marruecos, clasificado por el organismo de Naciones Unidas dedicado a la lucha contra el narcotráfico como el mayor productor y exportador de drogas en el mundo, no puede presumir de combatir contra el trafico de estupefacientes. Sus relaciones con los grupos terroristas y otras organizaciones criminales en el Sahel lo convierten en una fuente de desestabilización permanente de la zona.

No obstante, Marruecos, consciente de la importancia de blanquear su imagen, no escatima esfuerzos en contratar periodistas, investigadores y think tanks. Una batalla que acaba con millones de dólares de las arcas públicas del reino.

Pese a los tiempos actuales, caracterizados por el Coronavirus, Marruecos, mediante sus voceros mediáticos, divulgó una noticia en la que afirma haber abortado el trafico de mas de 854 kilogramos de hachis, que iba a ser introducida por el corredor de Guergarat, Sahara Occidental. Según las mismas fuentes, la operación se llevó acabo por efectivos de la Dirección General de Seguridad.

En fin, aprovechar el momento e intentar imponer la versión marroquí de los hechos, es una táctica clásica de los regidores marroquíes.