Consejo de Seguridad: Francia y Marruecos pierden la batalla, la mitad de los nuevos miembros reconoce a la RASD

Una de las manifestaciones de la derrota del eje franco-marroquí en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, es la desestimación de la candidatura de Yibutí, país considerado una base de las políticas francesas en el Cuerno de África.

El otro nuevo miembro no permanente del Consejo de Seguridad por América Latina es México, un Estado conocido por sus excelentes lazos con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

A eso se suma la membresía de Noruega e Irlanda, países con los que el Polisario cuenta con delegaciones diplomáticas e importantes movimientos de solidaridad, cuyo trabajo acercó a Irlanda al reconocimiento de la RASD.

Aparte de la India que congeló sus relaciones con la RASD a cambio de contratos de importación del fosfato saharaui, los nuevos miembros apoyan el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y la ampliación del mandato de la MINURSO, para que cubra la supervisión de los derechos humanos en el Sahara Occidental ocupado.

El nuevo revés que cosecha Marruecos y sus aliados francófonos en la escena internacional, coincide con importantes hazañas de la diplomacia saharaui.

Por último, el miembro africano del Consejo de Seguridad, Kenia, está unido con la RASD por fuertes relaciones diplomáticas que suelen traducirse en las coincidencias de ambos países sobre las políticas continentales, así como la defensa de Kenia de la causa saharaui en los foros internacionales.

No obstante, es de esperar que los analistas políticos afines al régimen marroquí intenten imponer una narrativa en la que se disminuye el efecto del revés de su diplomacia en la esfera de Naciones Unidas.